Después de ocho años en la residencia más famosa del mundo, la Casa Blanca, la pregunta sobre el paradero de la familia Obama se convirtió en un tema de gran interés público. A diferencia de muchos expresidentes que se retiran a sus estados de origen, Barack Obama y su familia tomaron la decisión, en un principio sorprendente, de permanecer en el corazón político de Estados Unidos. Esta elección, motivada por razones familiares, les ha permitido mantener un perfil activo pero discreto en la capital del país.
La curiosidad sobre **dónde vive Barack Obama** no solo se centra en la dirección, sino en el estilo de vida que ha adoptado después de ocupar el cargo más poderoso del planeta. La familia ha sabido encontrar un equilibrio entre la vida pública, a través de su fundación y sus apariciones, y la privacidad de un hogar que, aunque lujoso, está lejos del constante escrutinio de la Avenida Pensilvania. Sus residencias reflejan una mezcla de elegancia, historia y modernidad, adaptadas a sus nuevas necesidades como ciudadanos privados de alto perfil.
La mansión de los Obama en Kalorama, Washington D.C.
La residencia principal de la familia Obama se encuentra en el exclusivo y frondoso barrio de **Kalorama en Washington D.C.** Esta área es conocida por albergar numerosas embajadas y residencias de diplomáticos y figuras influyentes, lo que la convierte en un enclave de seguridad y prestigio. La decisión de quedarse en la capital se debió principalmente a que querían que su hija menor, Sasha, terminara la secundaria en la misma escuela y con sus amigos. Esta elección rompió con la tradición, mostrando una vez más el enfoque familiar de los Obama.
La casa, una impresionante **mansión de estilo Tudor construida en 1928**, fue adquirida por la familia en 2017 por **8.1 millones de dólares** después de haberla alquilado durante un tiempo. Con más de 760 metros cuadrados, la propiedad ofrece todo el espacio y las comodidades que una familia como la suya podría necesitar, combinando el encanto histórico con renovaciones modernas de lujo.
Características y detalles de la propiedad
La vivienda no es solo grande, sino que está diseñada para ser funcional y cómoda. La distribución y las características internas permiten tanto la vida familiar como el trabajo y el entretenimiento. Algunos de sus aspectos más destacados incluyen:
- Nueve dormitorios y ocho baños y medio, espacio más que suficiente para la familia e invitados.
- Una cocina gourmet con encimeras de mármol y electrodomésticos de alta gama.
- Un despacho y un estudio separados, ideales para que Barack y Michelle Obama continúen con su trabajo en la Fundación Obama y otros proyectos.
- Un gimnasio completo en casa para mantenerse en forma.
- Un amplio jardín trasero y varios patios que proporcionan un oasis de tranquilidad en medio de la ciudad.
Esta residencia les permite llevar una vida relativamente normal en la capital, manteniendo la cercanía con el centro neurálgico del poder. Es un entorno muy diferente al de su sucesor, puedes leer más sobre dónde vive Donald Trump, y también distinto al del actual mandatario, como te contamos en nuestro artículo sobre la residencia de Joe Biden más allá de la Casa Blanca.
El refugio vacacional en Martha’s Vineyard
Además de su hogar en D.C., los Obama tienen un lugar especial para escapar del ajetreo: **Martha’s Vineyard**. Esta isla de Massachusetts ha sido durante mucho tiempo el destino de vacaciones preferido de la familia, incluso durante sus años en la presidencia. En 2019, decidieron establecerse de forma más permanente en la isla al comprar una espectacular **propiedad frente al mar por 11.75 millones de dólares**.
La casa, de diseño contemporáneo, está ubicada en una finca de casi 12 hectáreas con vistas a Edgartown Great Pond. Ofrece la privacidad y serenidad que la familia valora, con su propia playa privada y mucho espacio al aire libre. La vivienda principal cuenta con siete dormitorios, techos abovedados, grandes ventanales que inundan de luz los espacios y una piscina infinita con vistas espectaculares. Es el contrapunto perfecto a su vida urbana en Washington, un verdadero santuario para relajarse y disfrutar en familia.
Comparativa de las propiedades de Barack Obama
Para visualizar mejor las diferencias y similitudes entre sus dos residencias principales, la siguiente tabla resume sus características clave:
| Característica | Residencia en Kalorama (Washington D.C.) | Residencia en Martha’s Vineyard (MA) |
|---|---|---|
| Ubicación | Barrio urbano exclusivo | Finca privada frente al mar |
| Estilo | Tudor (1928) | Contemporáneo (2001) |
| Superficie (casa) | ~762 m² | ~640 m² |
| Precio de compra | $8.1 millones (2017) | $11.75 millones (2019) |
| Características Notables | 9 dormitorios, oficina, gimnasio, jardín amurallado | 7 dormitorios, piscina, acceso a playa privada, 12 hectáreas |
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre dónde vive Barack Obama
¿Por qué Barack Obama decidió quedarse en Washington D.C. después de su presidencia?
La razón principal fue de índole familiar. La familia Obama decidió permanecer en Washington D.C. para que su hija menor, Sasha, pudiera terminar la escuela secundaria en Sidwell Friends School junto a sus compañeros de clase, evitando así una mudanza disruptiva en su adolescencia.
¿Cuánto costó la casa de los Obama en Kalorama?
Los Obama compraron su mansión en el exclusivo barrio de Kalorama por un total de $8.1 millones de dólares en junio de 2017. Previamente, habían estado alquilando la misma propiedad desde que dejaron la Casa Blanca en enero de ese año.

¿Los Obama tienen otras propiedades además de la de Washington?
Sí. Además de su residencia principal en D.C., en 2019 adquirieron una lujosa propiedad vacacional frente al mar en Martha’s Vineyard, Massachusetts. Pagaron $11.75 millones por esta casa, que se ha convertido en su refugio de verano y descanso.
¿Se puede visitar la casa de Barack Obama en Washington D.C.?
No, la casa de Barack Obama en Kalorama es una residencia privada. Como todos los expresidentes, Barack Obama cuenta con protección del Servicio Secreto de por vida, por lo que la propiedad está fuertemente vigilada y no es accesible para el público ni se considera una atracción turística.